martes, 27 de marzo de 2018

Sketch de Lois Lane, por José Luis García-López

Cuando recogí mi sketch de Eddy Barrows, José Luis García-López estaba iniciando la dedicatoria del quinto de la cola. Os recuerdo que yo era el sexto. Estaba a diez minutos de conseguir mi mayor objetivo. Por cierto, el sketch que estaba dibujando era para un niño de unos diez años. No pude evitar pensar en mi mismo en aquellos tiempos. Cuando flipaba leyendo los cómics firmados por este autor. Ojalá sepa dar el valor que tiene al sketch conseguido. Seguro que sí. Yo lo hubiera hecho con esa edad. Mientras esperaba dudaba sobre qué personaje pedirle. En concreto, tenía dos en mente. Lois Lane o Solomon Kane. En principio, me decidí por el segundo; pero cuando vi la Wonder Woman que le había firmado al colega asturiano, José Ramón, decidí cambiar mi elección. Una vez frente a José Luis le pasé mi cómic para que lo firmara y una hoja en blanco. Era la mecánica que seguíamos con los tres autores de la mesa, David Messina, Eddy Barrows y José Luis García-López. Funcionaba a la perfección. Inmediatamente, cogió su lápiz y, tras pensar unos segundos, comenzó a dibujar. Dado que me había quedado sin espacio para grabar en mi móvil personal, cambié al de la empresa. El problema es que ese suele tener también bastante poco espacio. Cada minuto de grabación cortaba y continuaba. En este caso, si hiciera una captura de vídeo demasiado larga y superara la capacidad de almacenamiento del dispositvo, esta se detiene y se borra toda lo grabado. Por eso seguí esa técnica y afortunadamente funcionó. Además esperé que tuviera algo avanzado el boceto para arriesgar menos. El problema mayor fue la postura que cogió José Luis para dibujar que me dificultó bastante el trabajo. Pero ahí no me iba a meter. Como podéis comprobar me completó un sketch increíble. Soñado. Francamente, mis deseos hechos realidad. Por cierto, que el comentario general es que las dedicatorias que salieron de ese Domingo fueron de las mejores de todo el ComikD. Se ve que había menos gente y los autores estaban relajados. Una suerte para mí. Así concluyó la mañana. Tres sketches de mis tres objetivos principales en apenas hora y media. Un triunfo inconmensurable.