lunes, 26 de marzo de 2018

Sketch de Batgirl, por Eddy Barrows

Con mi sketch de David Messina ya estaba más que contento. Hay que tener en cuenta que todo indicaba que no iba a poder estar en el ComikD de San Sebastián de este año. Así que era todo un regalo caído del cielo. Justo cuando estaba charlando con otro colega coleccionista, el grande Oscar Zoom, me percato que tengo justo a mi lado al mismísimo José Luis García López. Vaya sorpresón me llevé. Inmediatamente le saludo. Tal fue el impacto que al principio me puse a hablarle en inglés. Rápidamente me di cuenta del absurdo y pasé al castellano. Fue cosa del primer golpe. Él me comentó que se acordaba de mi cara del año pasado. En aquella ocasión estuve charlando diez minutitos con él en el exterior del Kursaal mientras se tomaba un descanso. Por detrás llegaba también Eddy Barrows comiéndose unas patatas bravas. Les pregunté si tenían ahora la sesión de firmas y me lo confirmaron. A toda velocidad me dirigí al stand de ECC y compré un cómic de ambos y recogí mi ticket de turno. Era el cinco para Eddy y el seis para José Luis. Francamente, pensé que iba llegar primero a este último, dado que el año pasado completó sketches en minuto y medio. Cual fue mi sorpresa cuando vi que hacía rostros detallados que le llevaban unos diez minutos. No me lo podía creer. Felizmente para mí, llegó antes mi turno con el genial Eddy. También realizaba unas dedicatorias fantásticas. Bastante detalladas. A destacar un Capitán América absolutamente fabuloso que le dibujó a otro compañero de fatigas. En mi caso, yo me decanté por una Batgirl, apostando por el universo Batman que tanto conoce el artista. El sketch es una pasada. Además fue superamable con todo el mundo. Por cierto, en todo momento, se notó su gran admiración por José Luis García López. Algo compartido por todos. Lamentablemente se me cortó el vídeo por falta de espacio en el móvil con el sketch casi terminado. Además ocurrió sin avisar. De hecho, yo creía haberlo grabado íntegro. Lamentablemente no fue así. En cualquier caso, se puede disfrutar de la mayoría del proceso. En mi defensa diré que hay que tener en cuenta que no esperaba acudir a este Salón del Cómic y no iba del todo preparado. Bastante que llevé una bolsa llena de cómics por si acaso. De momento, de poco me sirvió.