lunes, 13 de febrero de 2017

Sketch de Superman, por José Luis García López


A las seis y media de la tarde estaba prevista la sesión de firmas de José Luis García López y Álvaro Martínez Bueno en el stand de la Fnac. Quedaba una hora y cuando pasé al lado de la mesa donde se iba a celebrar vi que ya había una persona esperando. Si quería conseguir de verdad algo de García López ese era mi momento. Rápidamente me coloqué el segundo de la cola. En pocos minutos se formó una fila importante. Al final tuve que esperar algo más de una hora pero al menos estuve bien acompañado esos minutos por otros colegas coleccionistas que consiguieron hacer la espera menos dura. Por fin, llegó a la mesa el artista. Estaba algo cansado y comunicó a quien le acercó hasta allí que no quería hacer dibujos, solo iba a firmar. Una lástima pensamos todos. En cualquier caso, la dedicatoria de un genio como él también valdría la pena. Sin embargo, cuando el primero le pasó su cómic contemplé que García López comenzaba a dibujar un sketch del perfil de Superman. Vaya alegría que me llevé. Llegado mi turno, le pasé mi ejemplar y le pedí si era posible que me dibujara también un sketch del perfil de Superman. Yo creo que me recordaba del momento en que me saqué una foto con él en el exterior del Kursaal. Cogió mi cómic y vi que comenzaba a dibujarme un sketch del rostro de frente del Hombre de Acero. Qué ilusión. Jamás pensé que iba a lograr un dibujo de mi ídolo. No me lo podía creer. Tras conseguir el sketch me fui del recinto del comiKD con una felicidad que no cabía en el cuerpo. Volví a mis obligaciones laborales en el exterior de los cubos de Moneo. Tras cerca de una hora trabajando por allí me percaté que José Luis García López había salido fuera para fumar un cigarrillo y miraba con interés a un grupo de personas vestidas de caldereros que se refugiaba de la lluvia. Me acerqué al artista y le expliqué que era la fiesta con la que se anuncia en San Sebastián la llegada de los Carnavales. Así casi sin darnos cuenta estuvimos charlando amigablemente, totalmente solos, durante cerca de diez minutos. Me explicó que en la actualidad vive en Queens, Nueva York, el barrio con más comunidades de la ciudad. En él se hablan hasta 150 idiomas diferentes. Y me trasladó toda su preocupación con la presidencia de Donald Trump. Sin duda, una experiencia increíble que la llevaré para siempre en mi corazón. Tras la pequeña charla le dejé tranquilo para que se terminara su cigarrillo. Increíble. Quién me iba a decir a mí de niño que unos años más tarde iba a estar conversando con el dibujante de aquellos cómics de Superman y Batman que devoraba con admiración por aquel entonces. Gracias ComikD por regalarme semejante momento.