
Ah. Acabo de recordar una anécdota que me ocurrió en ese momento. Mientras estaba en la cola, apareció un veterano y muy nervioso coleccionista y se situó en la misma; pero en una posición que daba a entender que estaba delante mío. Alucinado, me dirigí a él y le pregunté qué número llevaba. Inmediatamente consultó el papel que tenía en la mano y me lo comunicó, “el 34”. Es un decir, no recuerdo el número exacto. Yo miré el mío y estaba como diez puestos por delante. Algo imposible dado que yo era el último de la fila. En definitiva, había abierto el número de alguna sesión anterior con la esperanza de que fuera por delante. Cuando le dije que yo tenía un número inferior me dijo “no pasa nada”. No...si te parece...Increíble lo que están dispuestos a hacer algunos por lograr un minuto antes su firma. Qué vergüenza.
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