lunes, 7 de octubre de 2013

Original de Thunderbolts, por Declan Shalvey


Lo de esta página me ha dejado de piedra. Pertenece a la colección Thunderbolts y está dibujada por Declan Shalvey, un artista que me cautivó en 28 Days Later. La adquirí en su página habitual de venta de originales. A decir verdad era uno de los originales más asequibles. Sin embargo me ha salido carísimo. Me explico. Tras pagar su precio más treinta dólares en gastos de envío desde los USA, me llegó el otro día a casa. Para poder recogerlo tuve que pagar otros 46 euros con algo que no me cuadraban por ningún sitio. A lo sumo tendría que pagar unos 10 euros de aduanas. Lo habían enviado a través de Fedex. Una vez pagados me puse en contacto con la empresa de mensajería. En una primera llamada la telefonista me dijo que estaba todo correcto. Que el importe de las aduanas se realiza respecto al precio del producto más el precio del envío. Yo francamente creía que el envío quedaba fuera. La cuestión es que no satisfecho con su respuesta opté por llamar de nuevo. La respuesta de la segunda telefonista venía a insistir en esa idea. Según ella, el remitente no había incluido en la factura el precio del envío por lo que se había realizado una estimación del mismo. En concreto, unos 107 dólares de envío. Por supuesto, yo le contesté que aquello era una locura. Que como iba a pagar yo tal cifra por un producto que costaba tres veces menos. Tras dejarme en espera durante unos minutos para realizar una consulta me comunicó que había un error. Que en realidad me tenían que haber cobrado algo menos de 30 euros de aduanas y no los 46 con algo. Poco ganaba puesto que ambas llamadas eran un 902. En cualquier caso, se trataba ya de un tema de amor propio. Pura indignación. La telefonista me tomó una serie de datos y me dijo que abría una incidencia con aduanas para que me devuelvan el dinero cosa que vete tú a saber como acabará. La cuestión es que me he quedado alucinado. Esta experiencia me deja una incógnita y una conclusión. La primera es que yo creía que las aduanas se pagaban sobre el valor de un producto y no sobre este sumado a los gastos de envío. La segunda, la conclusión, es clarísima: evitad siempre que sea posible los envíos a través de mensajería y en especial a través de Fedex. La broma puede salir muy cara.