domingo, 27 de septiembre de 2015

Commission de Red Sonja, por Claudio Castellini

El protagonista de aquel momento especial del que os hablaba hace unos post fue Claudio Castellini. El artista italiano dejó claro desde el primer día que solo se iba a dedicar a realizar commissions durante las Jornadas. Tenían unos precios para mí demasiado altos. Ya había gastado mis ahorros en los encargos de Mahmud Asrar y Matteo Scalera y mi economía no estaba para grandes desembolsos. Afortunadamente un día más tarde un habitual de Avilés logró convencer a Claudio de que realizara algunas a un precio más asequible, algo así como una oferta de apertura. Si quería podían ser algo más pequeñas que las que habitualmente realiza. Finalmente Claudio accedió y yo me pude apuntar a esa oferta in extremis. En total fuimos cuatro personas quienes nos beneficiamos de la misma. La misma persona que convenció a Claudio me recomendó que le pidiera una Red Sonja. En Gijón le había visto dibujar una a lápiz y quedó maravillado así que a tinta sería espectacular. Como no tenía claro qué pedirle le hice caso y debo decir que le estoy muy agradecido. Pero vayamos por partes. Claudio Castellini tenía en la carpa de las Jornadas un stand donde se colocaba para trabajar. Allí desplegaba sus láminas y atendía a los clientes mientras completaba los encargos. La cuestión es que esa carpa estaba cerrada durante las mañanas y el artista no lo sabía. Nosotros coincidimos con él la mañana del tercer día. Justo cuando se dirigía a la carpa y se la encontraba cerrada. Nos acercamos a él y le comentamos que no se abría hasta la tarde. Claudio en ese momento no entendía nada. Hay que tener en cuenta que es un artista muy de convenciones clásicas, algo muy alejado al espíritu de Avilés. Le llevamos a una terraza y nos sentamos con él a tomar algo mientras completaba las commissions de la oferta de apertura. La mía era la última e iba a comenzar la tercera, un impresionante Darth Vader. Allí estuvimos con él tomando algo durante toda la mañana. Charlamos de todo lo divino y humano. Claudio se mostró en todo momento superagradable y simpático. La verdad es que fue maravilloso estar departiendo con él sobre todo tipo de temas. Allí nos comentó que ahora mismo está centrado en las convenciones de cómics. Ha decidido dejar la publicación apartada durante un tiempo. Gracias a los encargos de los coleccionistas vive mucho más feliz y relajado. Es por eso que no realiza sketches gratuitos. También nos habló de la fascinación que siente por las naves espaciales, algo que le encanta dibujar. Sin duda, el autor, siempre sonriente, nos cautivó a todos. En días posteriores nos confesó que empezó a meterse en la extraña dinámica de Avilés un poco gracias a nuestro encuentro. Nos dijo que le pillamos en el momento en que su mente se cortocircuitó ante la realidad de estas Jornadas comiqueras. Tras Darth Vader comenzó mi Red Sonja. La verdad es que fue todo un lujazo contemplar como iba tomando forma. Espectacular el cuidado y mimo que pone en cada trazo. Fue tan meticuloso con el pelo que le dije que se podía sacar un master en peluquería. Chiste tonto que él recibió con una sonrisa, por supuesto. Por cierto, los encargos de oferta que realizó finalmente fueron exactamente iguales en tamaño que el resto. El dibujante nos señaló que está acostumbrado a dibujarlos así y que casi le costaría más hacerlos pequeños. Allí estuvimos toda la mañana. Una mañana que quedará imborrable en mi recuerdo. Fabuloso, Claudio. Lamentablemente no le dio tiempo a terminar mi ilustración por lo que se la llevó y no pude grabar su elaboración de principio a fin. El autor la terminó tras la comida. Por cierto que le cayó un poco de vino en una esquina por lo que Claudio tuvo que disimularlo dibujando algo de humo a la espalda de la guerrera.